Pascual Pérez es el cartelista de la presente
edición además de ser miembro de la Asociación desde tiempos inmemoriales.
Para
nosotros es un orgullo poder robarle cinco minutos de su tiempo y descubrir
algunos pequeños detalles que esconde este maravilloso cartel, que impacta por
su colorido y estilo naif.
¿Cómo surgió la idea del cartel?
Traté de
representar un paisaje totalmente imaginario pero en el constasen algunos
puntos muy reconocidos de Navia. Hay cuatro puntos concretamente en el cartel
muy característicos de la villa y los nadadores por el descenso, lógicamente.
Había 3 modelos de cartel, si tuvieses que elegir tú uno, ¿con cuál te quedarías? Y ¿por qué cogiste esa gama de colores y no otros?
Me quedaría con el
que salió elegido. Me gusta mucho la gama de azules. Como sabes, es un color
que me agrada y había otros modelos, en tonos rosas (magenta, más que rosa) y
verdes, que también son colores que me gustan mucho. Pero no sé, el que más me
impacta para el cartel es este color.
¿Has hecho alguna vez otro cartel para el Descenso?
No, ni lo volveré a
hacer. (risas)
Además de la ría y la competición deportiva en sí, ¿qué más te sirvió de base para hacer el cartel?
El colorido de la
cabalgata y la ofrenda.
¿Qué quieres transmitir con el cartel de este año?
Quiero transmitir
la sensación que a mí me produce el Descenso. Posiblemente la cabalgata y la
ofrenda sean los actos que a mi más me impactan, me gusten, me llenen y
es ahí donde yo veo color y alegría. Y eso es lo que he querido transmitir.
Colorido y alegría. Los carteles de fiesta, desde mi punto de vista, deben ser
alegres.
¿Qué sentiste cuando te pidieron diseñar el cartel de la LVII edición?
No sé si decirlo
(risas). Si yo hubiese estado en la reunión, no hubiese hecho el cartel. Básicamente,
no sé decir que no al Descenso.
¿Te inspiraste en otro cartel u obra?
No. Sin embargo,
hay dos carteles que me impactan mucho y siempre me han gustado, que son los de
Charo y Ángel, que me parecen realmente insuperables. Me he basado un poco en
esa línea “naif”, pero sustituyendo el paisaje urbano, por otro.
Más orientado a la organización, ¿qué supone para ti formar parte de la “Asociación Amigos de la Ría de Navia”?
Aguantar al "Moreno" desde hace muchos años (risas). Fue el quien me metió en esta “historia”.
¿Cuántos años llevas colaborando? ¿Cuál fue la primera imagen que te llevaste de la organización?
(Moreno: “¡esa es
muy buena!”).
Llevo colaborando
desde el XVI, XVII, posiblemente.
Moreno añade que
fue en 1975, no estoy seguro.
La imagen del
Descenso es “fregona, escoba, ordenar una sala para hacer clasificaciones, y
dejarla como los chorros del oro”. Y después “gorros, gorros, gorros y más
gorros”.
¿Puedes contarnos alguna anécdota que recuerdes con especial cariño o nostalgia?
Oh, recuerdo más
que anécdotas, gente que ya no está y que...bueno. Mucho cariño, mucha gente.
Hay muchas anécdotas que se podrían contar pero sobre todo, nostalgia de los
buenos amigos que ya no están. Esta Asociación, que como bien llamamos de
Amigos, desde hace unos años echa en falta a gente muy importante y especial, y
quizá todas las anécdotas que te pueda contar, los involucren en mayor o menor
medida. Siempre estarán en mi recuerdo.
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Año 1994: Pascual Pérez junto a su familia y amigos en la Ría de Navia. |
Y para terminar, ¿crees que han cambiado mucho las cosas en cuanto al voluntariado dentro de la organización?
Sí y no. Sí porque
efectivamente la prueba ha cambiado mucho y hay nuevos voluntarios, se
requieren nuevos conocimientos pero todos siguen teniendo el mismo espíritu y
eso es algo que no ha cambiado. Lo que alguien llamó “éste tiene espíritu de
descenso” es algo que no tiene explicación y que cuando ves (y yo he visto
pasar a muchísima gente), efectivamente ves que hay gente “tocada” con ese
espíritu y gente que no.